Vivir el verdadero Río de Janeiro



Bien dicen que recordar es volver a vivir…

Gripe, fiebre, tos, té de jengibre, antibiótico, aceite con ajo. Todo parecía estar en mi contra antes del viaje más esperado. Fueron las 6 horas de vuelo más emocionantes y de sufrimiento a la vez, luchando con mi cuerpo para estar sana.

Así comenzó el viaje que me dediqué únicamente a vivir.

Sin pensarlo me desconecté de mi mundo; ni computadora, ni teléfono que atender. Me concentré en sentir, en conocer el lugar del que vivía enamorada a ciegas y ahora teníamos la oportunidad de encontrarnos.

Caí en cuenta que estaba en Río de Janeiro cuando llegué a migración y lo primero que escuche fue:

Mexicana, voce é muito bonita.

¡Ohh sorpresa! era el simpatico de migración, que sin revisar mi pasaporte puso un sello y me dijo: 

Bienvenida a Brasil. 

Rio de Janeiro Monkeys

Que increíble poder conocer un lugar quedándose una temporada larga, mínimo un par de meses para lograr adaptarse, vivirlo lo más apegado a local y descubrir la verdadera esencia de la ciudad.

Pero yo sólo tenía una semana, así que de inmediato me puse en modo flojita y cooperando con la vida…

Es verdad que las almas viajera se conectan en un instante, se conoce gente maravillosa llenas de espíritu aventurero y libre. Dispuestos a vivir Río en su máximo esplendor; largas horas de caminatas y recorrer montañas infinitas para encontrar esos lugares tan verdes y preciados.

Subir, comer y vivir la favela. El lugar del que me dijeron que me mantuviera alejada, fue el camino para llegar uno de los lugar más altos de la ciudad, desde dónde se podía apreciar su abundante belleza y por supuesto su disparidad. Todas esas experiencias y el largo recorrido lleno de gran esfuerzo, hicieron que llegar a la cima fuera un gran placer de la vida.

Nunca dude ni un segundo en crear grandes expectativas sobre Río de Janeiro porque sabía que todas sobrepasarían.

Quería que este viaje sólo fuera conmigo. Sin embargo la vida siempre te manda lo que necesitas y hasta pasa cuando menos lo buscas.

Río me recibió con los brazos abiertos como si siempre me hubiera estado esperando, con todo su carácter; un lugar alegre, coqueto y de altos contrastes que dan mucho para hablar. Por supuesto nunca me faltó playa, ni un día nos separamos y bueno, hasta volví con sabor en mi cabello.

En este viaje me conecte tanto con el presente que me olvidaba de tomar fotos pero entre teléfono y cámara recopile algunas para poderles mostrar…

¡Qué alegría ver a tanta gente viajando! Me contagian su felicidad y me hacen volver a mis memorias. Quisiera conocer las historias que hay detrás de esas imágenes tan auténticas que nos ayudan a recordar, sonreír y suspirar.

Siéntete libre de contarme en los comentarios 🙂 también abrí una cuenta de Instagram @handitculture ahí estoy publicando mucho color y textura de todos los lugares que visito.

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photos by me: Paulina Sevilla

Rio de Janeiro 2016

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